¿Por qué hacerse un blanqueamiento de dientes?

Una sonrisa que se pueda mostrar con naturalidad y que sea bella es el sueño de cualquier persona. Cuando tu sonrisa es bonita no te da miedo sonreir y tu autoestima mejora. Sin embargo, a lo largo de la vida se va perdiendo ese color blanco natural por el efecto de la alimentación, el hábito de fumar e, incluso, debido a algunas medicaciones.

Motivos para realizarse un blanqueamiento dental

La moda de unos dientes excesivamente blancos ya pasó. Ya no se lleva. La naturalidad está imponiéndose y por ello los blanqueamientos dentales no tienen que conseguir un blanco antinatural. Ahora lo que se intenta es lograr una sonrisa estética pero que sea lo más parecida a tu sonrisa natural.

Los motivos principales son recuperar la estética, tanto de la boca como del conjunto de la cara, mejorar la autoestima así como la seguridad en las relaciones sociales.

Si por efecto de la edad, de los alimentos que tintan y manchan los dientes, de los malos hábitos o, incluso, por algún tratamiento farmacológico tienes los dientes amarillos, puedes realizarte un tratamiento estético dental que te hará recuperar la sonrisa.

Seguramente querrás recuperar el tono de dientes que tenías hace años o cuando eras más joven, y esto se puede lograr de varias formas. Para empezar, el odontólogo analizará tu caso personalmente porque tendrá en cuenta tanto tus facciones como tus medidas y proporciones faciales, así como:

– La posición de tus dientes.

– La forma y tamaño de tus piezas dentales.

Tipos de tratamientos

Existen diferentes tipos de tratamientos y vamos a explicarte someramente en qué consiste cada uno:

1. Carillas dentales.

Las carillas pueden ser de composite o porcelana. Y son como fundas que se ponen en la cara externa del diente. Estas no solo mejoran el color, también el tamaño y la forma de los dientes.

Es decir, que mejoramos estéticamente toda la dentadura no solo en color, también en los apiñamientos o exceso de separación, o en los dientes excesivamente pequeños. Es un proceso rápido que dura de tres semanas a un mes, según el tipo de carilla.

2. Blanqueamiento propiamente dicho.

Es en lo que casi todo el mundo piensa cuando hablamos de blanquear dientes. También es un proceso rápido y con muy buenos resultados. Existen diferentes métodos que dependerán de las recomendaciones del profesional según tus necesidades.

– Blanqueamiento mediante lámpara de luz fría. Se da una sesión de lámpara de luz fría. Previamente, el paciente en casa habrá tenido que ponerse férulas con gel blanqueador 15 días antes, y tendrá que hacerlo durante otros 15 días después de la sesión. Habitualmente se realiza durante un mes en la clínica dental.

Blanqueamiento con láser. Se protegen las encías y se coloca un gel de peróxido de hidrógeno apuntando con el láser hacia los dientes. Se debe realizar en varias sesiones hasta conseguir el tono deseado.

– Blanqueamiento químico profesional. El dentista aplica los principios activos como el peróxido de carbamida para que vaya penetrando y eliminando las manchas del esmalte.

Pero recuerda que la higiene bucal seguirá siendo necesaria para mantener ese bonito tono de dientes conseguido gracias al tratamiento.

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