¿Cuáles son los principales gastos deducibles de los trabajadores autónomos?

El número de trabajadores por cuenta propia ha crecido en los últimos años. Muchas personas, ante la imposibilidad de encontrar un empleo, han decidido dar el paso de convertirse en sus propios jefes y darse de alta como autónomos.

Trabajar por cuenta propia tiene sus beneficios, pero también desventajas. Uno de los principales inconvenientes es que el autónomo debe asumir todos los costes de su actividad, por eso se han regulado una serie de gastos que son deducibles, a fin de aliviar la presión económica que sufren estos profesionales.

Requisitos para que un gasto sea deducible

Antes de destacar los gastos deducibles autónomos, vamos a repasar las condiciones que debe cumplir un gasto para que el autónomo se lo pueda desgravar en la correspondiente declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Debe tratarse siempre de un gasto que esté directamente relacionado con la actividad económica que lleva a cabo el autónomo. Por ejemplo, un fontanero podrá desgravarse la compra de ciertas herramientas, mientras que un abogado no podrá hacerlo.

El gasto debe estar debidamente acreditado. En estos casos la legislación exige que se presente una factura simplificada. El Real Decreto 1619/2012 del Reglamento de Facturación ya no permite justificar un gasto a través de un simple ticket.

El gasto debe quedar registrado en la contabilidad que el autónomo lleve de su negocio.

Gastos deducibles

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Hacienda destaca los siguientes gastos como los más habituales que un autónomo se puede deducir:

Consumos de explotación, es decir, la compra de materias primas, mercancías, material de oficina, etc.

-De un tiempo a esta parte está permitido que los trabajadores autónomos puedan tener trabajadores a su cargo. En este caso, pueden deducirse los sueldos y salarios abonados a sus trabajadores.

-El autónomo también puede desgravarse la cuota a la Seguridad Social, tanto la suya como la de sus empleados. Son deducibles, además, otros gastos de personal, como la formación o los planes de pensiones.

-El autónomo se puede deducir el arrendamiento de bienes muebles o inmuebles; las obras de reparación y conservación; la contratación de servicios de profesionales independientes; el IVA soportado; tributos como el IBI o el IAE; los gastos financieros; las amortizaciones de bienes muebles e inmuebles e incluso las pérdidas de valor de elementos patrimoniales.

Gastos deducibles especiales

Son aquellos que requieren de una justificación especial al ser muy difícil la diferenciación entre el uso privado y el uso profesional. Dentro de ellos se encuentran el alquiler de un local u oficina; la compra de un vehículo y los gastos asociados al mismo; el teléfono móvil; los gastos de viaje y las dietas e incluso los gastos de vestuario.

Autónomos que trabajan en casa

El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) ha acordado recientemente que, aquellos autónomos que realicen su labor profesional en su domicilio podrán desgravarse la parte proporcional de los servicios (luz, Internet, etc.) que sean necesarios para llevar a cabo su actividad.

El importe de la deducción se establece teniendo en cuenta el número de metros cuadrados de la casa que están destinados al ejercicio de la actividad profesional.

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