Certificación energética de viviendas unifamiliares. ¿Qué debes saber?

Si vamos a comprar o vender una casa, es obligatorio que esta esté en disposición de lo que se conoce como un certificado energético. Si no lo tienes y lo detectan, podrías llegar a afrontar una multa que se sitúe entre los 300 y los 6000€, algo que podría destrozar por completo tu presupuesto.

Se trata de un documento que tiene como objetivo poder informarnos del estado de las emisiones de CO2 en el inmueble en cuestión. Este hecho será valorado en base a un sistema de letras que oscila desde la A a la G, siendo la A la mejor certificación energética y la G la peor.

Todo lo que debes de saber sobre el certificado energético de una vivienda

Uno de los principales usos de este documento es poder saber, de forma aproximada, el consumo de la vivienda. Para ello también habrá que considerar de dónde proviene la energía que se gasta; los elementos de refrigeración, calefacción, de luz, de agua caliente… Los indicadores se encargan de recoger los datos relacionados con el CO2 que se emite y esto se mide en kilogramos. Además, se tiene que dividir entre las dimensiones de la vivienda.

Si obtenemos un ratio de emisiones que sea inferior a los 6,8kg de CO2, entonces el certificado tendrá como resultado la máxima certificación (la A). En contraste, si al hacer la división nos da una cifra de 70,9kg de CO2 por cada metro cuadrado, entonces recibiremos la peor calificación posible (la G).

¿Todos los edificios deben de contar con certificación energética?

Se considera un documento obligatorio en viviendas que estén en alquiler como en venta, ya sea un edificio, un inmueble relacionado con la construcción de viviendas unifamiliares o cualquier otro.

Sin embargo, es importante considerar que existen algunas excepciones: El certificado no es obligatorio para los pisos cuya fecha de construcción sea inferior a los 4 meses o para cuando sus dimensiones no llegan a los 50 metros cuadrados. Además, tampoco es obligatorio para lugares religiosos o de culto.

Por otra parte, si se ha realizado una reforma de interiores, una rehabilitación de la fachada o en casas de obra nueva, este documento es imprescindible.

¿Cuándo se debe de entregar el certificado energético?

Si vamos a vender un inmueble, antes de que el nuevo propietario firme la escritura, debemos de entregarle el documento para que pueda identificar que esté en regla. Si fuera un alquiler, los inquilinos deberían de tener un documento acreditativo para conocer la información relacionada.

El certificado tiene una duración máxima de 10 años; si ha caducado, es cómo si no lo tuviéramos, por lo que se nos pueden aplicar las sanciones que hemos comentado anteriormente. Existe también un recurso que se produce cuando la certificación está “en trámites”; se ha solicitado el técnico correspondiente pero todavía no se ha tramitado.

En este caso, aunque no se tenga, se puede formalizar la compra o la venta, siempre indicando que está en proceso de constituirse. Así que ya sabes, para operaciones de compra/venta de inmuebles, el certificado energético es imprescindible.

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