Aislamiento térmico: una medida a favor de ahorro energético

En los tiempos que corren, con tantas personas preocupadas por el cambio climático y hacer frente a las temidas facturas de la electricidad, muchos son los propietarios que han decidido apostar por los aislamientos térmicos dentro del hogar. Y es que la rehabilitación, en términos térmicos, de un edificio puede suponer un ahorro de hasta un 50 % de energía.

La mitad de los edificios de viviendas de España ha sido construida antes de 1979, año en el que se aprobó la primera normativa diseñada para regular el aislamiento térmico de dichas construcciones. Esto se traduce en una importante pérdida de energía en las viviendas ubicadas en esos edificios. Una energía que supone una mayor emisión de CO2 a la capa de ozono y un aumento del consumo de electricidad en el hogar, con su correspondiente carga económica.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes afirma que una rehabilitación térmica llevada a cabo por profesionales, como pueden ser los de aislahome.es, permite ahorrar entre un 20 y 50 % de energía. Un dato claramente significativo y que no se debe pasar por alto. Por ello, es importante conocer cuáles son los principales elementos sobre los que se puede aplicar este tipo de rehabilitaciones.

Los elementos clave para una adecuada rehabilitación térmica

Entre los principales elementos a rehabilitar en la vivienda, hemos de destacar los siguientes:

Las ventanas de la vivienda

Muchos de los edificios que se construyeron antes de 1979 cuentan con ventanas de una solo hoja o lo que es llamado vidrio monolítico. Este tipo de cristales representa, aproximadamente, un 9 % de las pérdidas de calor que se generan a través del muro. Si se mejora el acristalamiento de las ventanas, se mejora notablemente la eficiencia y se reducen dichas pérdidas térmicas de una forma considerable, hasta en un 25 %. Sin duda, las ventanas son unas de las partes más fáciles de cambiar en una vivienda y cuyos beneficios pueden observarse desde el primer día en el que son instaladas.

La fachada de la vivienda

La fachada es otro de los elementos clave a la hora de lograr un aislamiento térmico adecuado en una vivienda, pero es cierto que requiere una mayor inversión. Según el IDEA (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), una fachada que haya sido correctamente aislada puede llegar a reducir el gasto en calefacción hasta en un 35 %.

Los aislamientos térmicos más usados para las fachadas suelen ser aquellos realizados en lana mineral, espuma de poliuretano, vidrio celular, aglomerado de corcho y fibras de celulosa, entre otros. Todo dependerá del presupuesto y tipo de fachada que haya que aislar.

Por si esto fuera poco, el aislamiento térmico es una de esas obras que puedes amortizar, debido al ahorro económico que supone. Según el IDEA, una rehabilitación de estas características se puede llegar a amortizar entre los cinco y siete años. Durante ese periodo, podrás llegar a ahorrar hasta nueve veces más de que te pudo costar dicha rehabilitación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *