Ahorro energético con los electrodomésticos en viviendas

Los electrodomésticos suponen la mayoría del consumo de la electricidad del hogar. Aunque en la actualidad es difícil prescindir de ellos, sí es posible utilizarlos de manera eficiente. A continuación, compartimos contigo algunos pequeños trucos con los que conseguirás reducir tu factura de la luz casi sin darte cuenta.

¿Cómo ahorrar energía en el hogar?

Siempre clase A

A la hora de comprar tus electrodomésticos es importante que escojas los modelos etiquetados como clase A. Una lavadora de clase A+++, por ejemplo, puede consumir casi la mitad de energía que una de clase D. Ten también en cuenta durante la elección el tamaño y las prestaciones de los mismos, piensa en tus verdaderas necesidades.

Revisa el estado

Es conveniente que revises el estado de los electrodomésticos con cierta asiduidad para asegurarte de que funcionan correctamente y que no gastan más electricidad de la correspondiente. Existen empresas, como TecnicasHogar, que se ocupan del mantenimiento de las calderas y de los aires acondicionados para que todo esté apunto.

Aprovecha los lavados

Utiliza la lavadora y el lavavajillas cuando estén realmente llenos, aprovecha cada lavado disponiendo de manera adecuada los platos y las ollas. Selecciona también la ropa para optimizar el programa.

Mejor a baja temperatura

A la hora de usar la lavadora y la secadora selecciona las temperaturas más bajas posible. Recuerda que lavar con agua caliente supone un mayor gasto de electricidad y que la ropa que vayas a planchar no es necesario que esté totalmente seca.

Ojo con la puerta del frigorífico

Abre el frigorífico lo menos posible, si tienes claro lo que vas a coger mantendrás menos tiempo la puerta abierta y prevendrás la aparición de escarcha. La escarcha aumenta notablemente el consumo energético de la nevera.

Utiliza el calor residual

Aprovecha el calor residual de la vitrocerámica para terminar de cocinar los alimentos. Puedes apagar la placa unos cinco minutos antes y terminar la cocción con el calor que queda en ella. Procura mantener la vitrocerámica siempre limpia, también te ayudará a ahorrar.

El tamaño importa

Adapta el tamaño de la nevera a tus necesidades. El frigorífico suele representar el 15 % de la electricidad que se consume en el hogar; a menor tamaño, menor será tu factura de la luz. Así que si vives solo o tu familia es reducida, olvídate de los grandes frigoríficos.

Atención a la colocación de la nevera

Coloca la nevera alejada de las zonas más calientes de la cocina, como por ejemplo el horno o los fuegos. Si la temperatura del entorno es elevada, el motor del electrodoméstico necesitará funcionar más intensamente para mantener los alimentos. Además, es importante que dejes enfriar los alimentos antes de meterlos en el frigorífico.

Usa las ollas más adecuadas

Si adaptas las ollas y las sartenes a los quemadores de tu vitrocerámica conseguirás un mayor ahorro energético. Intenta que la placa sea un poco menor que el recipiente que estés utilizando. No es buena idea usar la placa más grande para cocinar en la olla más pequeña.

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